Café recien hecho.
Te levantas medio dormida, sin ganas de mediar palabra. Abres la ventana de par en par, para que te de un poco el aire; hace un día de perros. Vas a la cocina. Él, tan madrugador como siempre, ya te está esperando. Sonríes sin querer y le abrazas. Ha vuelto a hacer el desayuno.
n.o. sé que hacer para estar bien, bien del todo.
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