
No tengas miedo, mi vida. Voy a estar a tu lado todos los días de mi vida. Si no sabes donde ir, vendrás conmigo; y cuando no sepas qué hacer, yo te ayudaré, te lo prometo. Juré no fallarte nunca, acompañarte en cada paso, en cada acierto y también en cada error. No te rindas nunca por favor, sigue en pie, hazlo por mi. No soportaría verte destruido, destrozado, derrumbado. Soy capaz de darte una vida si la inviertes bien, si me guiñas un ojo engañando a los demás, si me sonríes cuando nadie te ve. Juntos somos muy fuertes, demasiado como para que nos humillen. La rabia siempre supera a la tristeza, y si tu quieres yo la descargo contigo, con tu piel y con tu alma. Por favor abrázame, no me sueltes, no me dejes tirada, no sabría qué hacer si te marcharas. Necesito tus caricias tanto como tu necesitas mis consejos. Podemos estar 24 horas seguidas hablando de nuestras pequeñas batallas para acabar luchando contra el resto del mundo. Dime que seguirás aquí cuando vuelva, que vas a esperarme, que quieres sentirme cada segundo de tu vida.
# Has tocado fondo,
No hay comentarios:
Publicar un comentario