De algo estoy segura. No podrán quererla como la quiero yo, no podrán adorarla de este modo, no sabrán advertir hasta el menor de sus dulces movimientos, de aquellos gestos imperceptibles de su cara. Es como si sólo a mí se me hubiese sido concedida la facultad de ver, de conocer el verdadero sabor de sus besos, el color real de sus ojos.
Nadie podrá ver nunca lo que yo he visto. Y ella menos que ninguna.
Ella, incapaz de amarle, incapaz de verle verdaderamente, de entenderla, de respetarla.
Ella no se divertirá con esos tiernos caprichos.
Te quiero.
ya era hora :) es tuya?
ResponderEliminarbonita peli :) por qué yo soy seguidora de tu blog y tu NO eres seguidora del mío?? el cambio, porque ya me aburría, de aquí a un mes probablemente lo vueeelva a cambiar...
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