martes, 28 de septiembre de 2010

Nada podía ir mejor, encanto.

Y sigo teniendo el mismo miedo de siempre. El mismo que tuve la primera vez que me marché, y exactamente el mismo que tengo ahora, cuando hace escasos 20 minutos que nos hemos despedido. Y es que no quiero que te sea fácil respirar si no estoy cerca, no quiero que seas capaz de empezar una vida sabiendo que no estoy. Además tengo la suerte de ser la única persona en el mundo que puede leerte la mente, y sé que estoy ahí. Y me importa una mierda absolutamente todo lo que digan, porque yo lo sé, ¡joder!, sé lo que sientes cuando te rozo. Y la verdad, no esperaba otra cosa de ti. Ser quien eres, quien soy, y lo que somos.

Vi har fortfarande mycket att leva.

Te quiero, como siempre :)

No hay comentarios:

Publicar un comentario